dissabte, 17 d’octubre de 2009

Turismo sexual

Aquí os dejo un reportaje sobre el turismo sexual.

En ciertos momentos el reportaje te entristece y en otros te pone furioso.

Cuando veo a las pobres chicas que apenas tienen 20 años y tienen que tener sexo con el ser más asqueroso del planeta (ya lo veréis), para poder alimentar a su familia, o poder estudiar o cualquier cosa que una chica del primer mundo no tiene por qué preocuparse, me produce tristeza a la par que admiración por su valentía y coraje.

Y lo peor de todo es que el ejemplo que aparece en este reportaje es casi idílico, es decir, que la inmensa mayoría de lugares donde se practica turismo sexual seguro que las chicas no "gozan" de la "protección" ni los "derechos" que supuestamente tienen en ese complejo turístico.

La prostitución propiamente dicha no lo considero como algo negativo en sí mismo tal y como aseguran ciertos movimientos que propugnan su represión, creo que es algo que forma parte intrínseca a las sociedades humanas y el mejor modo de minimizar sus efectos negativos no es ni la prohibición, ni dejarla en un marco de alegalidad como se encuentra actualmente en España, sino directamente legalizarla, darle derechos y deberes a todos los que participan en el negocio, y sobretodo dignificarla. Tenemos ejemplos en otros países como Holanda y Alemania, y el resultado ha sido muy positivo, mientras que en otros lugares como Suecia donde directamente se ha optado por la prohibición pura y dura, el resultado ha estado una clandestinización con consecuencias altamente negativas para las pobres chicas, que a fin de cuentas son el eslabón más débil.